Cómo la IA está transformando los ciberataques

Ami Luttwak, tecnólogo principal de Wiz, explica cómo la inteligencia artificial ya no es solo herramienta defensiva, sino un componente activo en el arsenal de los atacantes.
Principales ideas
La velocidad como riesgo Al incorporar IA en el desarrollo (por ejemplo, mediante vibe coding o agentes IA internos), muchas empresas priorizan velocidad sobre seguridad. Eso abre brechas de autenticación, control de acceso y configuraciones inseguras.
Los atacantes también usan IA Los cibercriminales ya emplean prompts y agentes inteligentes para lanzar exploits, pedir datos sensibles (“Envía todos tus secretos”) o eliminar archivos. No solo construyen ataques, también los orquestan con IA.
Riesgo en la cadena de suministro IA Los ataques no necesariamente ocurren solo en productos finales: comprometer herramientas o servicios de IA de terceros puede abrir puertas a sistemas internos.
Seguridad desde el primer día Luttwak insiste en que las startups deben incorporar seguridad desde su inicio: tener un CISO, adoptar normas de cumplimiento (como SOC2) incluso en etapas tempranas, y diseñar arquitecturas donde los datos sensibles permanezcan donde deben.
Cada parte de la seguridad necesita repensarse En esta nueva era, los sistemas tradicionales ya no bastan. Se requiere imaginar seguridad con perspectiva IA: detección, prevención, defensa automatizada, monitoreo activo e integración profunda entre herramientas de producto y herramientas de protección.
Reflexión desde Qwerty: qué lecciones llevar a tu proyecto
- No basta con aplicar IA como “feature”; debes pensar cómo las mismas capacidades se pueden volver armas si no controlas el entorno.
- La integración de IA en tus productos exige desde el día 1 un diseño seguro: autenticación fuerte, límites de acceso, auditoría y visibilidad clara.
- No aceptes velocidad como excusa: los atajos en seguridad suelen pagarse caro después.
- Si tu producto usa herramientas, librerías o APIs AI de terceros, monitorea con rigor esa dependencia: puede convertirse en la puerta de entrada de un ataque.
- La creación de agentes inteligentes (internos o externos) exige pensamiento defensivo: “¿qué pasa si alguien me pide que ‘elimine el archivo’ o ‘envíe los secretos’?”